Siento una mezcla de sensaciones cada una de ellas con su peculiar aroma... ¿La primera? Pues como no era de extrañar, TRISTEZA, tristeza porque te has ido para siempre, porque ahora cuando te acercas se acerca un nuevo tú, te aproximas a un nuevo yo. No me gusta el nuevo tú, no me gusta el nuevo yo, me gustaba cuando los dos nos queríamos de una manera sencilla, sin artimañas, estrategias ni juegos. Cuando con un beso nossobraban los "te quiero". Pero eso quedó tan lejos, tan lejos de tu nuevo tú y de mí... no existe el retroceso en el amor, cuando se avanza nunca existe la marcha atrás.
¿La segunda sensación?: ILUSIÓN, porque no te has ido del todo, porque aun me miras y siento que hay algo en tí que no ha terminado de despegarse de mí... porque sinceramente no he dej ado de quererte, eso nunca lo haré. Y un sólo gesto de soplido proveniente de tus labios hace que yo visualice una llama gigantesca y te acoja con mis brazos.
Hay tercera sensación, CONFUSIÓN, confusión porque no entiendo qué es lo que quieres de mí, que es lo que quiere tu nuevo tú de mi nuevo yo, y me da miedo descubrir que mis peores temores se puedan cumplir... ¿Qué es lo que debo hacer, alejarme ya de tí? ¿ continuar así? ¿de qué manera se sufre menos, sin tener lo que has amado o tratando de no amar lo que tienes?
Y entre tanta sensación quiero pedir un deseo, leer tu mente para saber de verdad lo que sientes, porque si tu me amas como yo creía amarte, si me extrañas como yo creo extrañarte es absurdo, inútil, ilógico, mantenernos separados y dar por hecho que no, que es mejor no ser amado.